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Dimarts, 19 de Novembre de 2019

Les hemeroteques guarden sorpreses

Aquests darrers dies, a l’entorn de l’escalada verbal del bloc de les dretes espanyoles, he anat llegint frases com aquestes: “Se han dado tales alas al separatismo, que hoy el separatismo en Cataluña no es un sentimiento clandestino…., sino que es el efecto retórico de primer uso, lanzado como la cosa más natural…”.

“En España se emplea el sentimiento separatista a plena voz, como instrumento normal de comunicación política, entre los gobernantes de Cataluña y sus gobernados”. “A esos gobernantes así no sólo les ha entregado España gran parte de su hacienda y el orden público, sino que les ha entregado lo que importa más: la formación del alma de las generaciones nuevas. Horripila pensar cómo van a sentir la solidaridad española esas generaciones nuevas educadas por quienes profesan sin embozo su insolidaridad”.

“La región andaluza, la región leonesa, pueden gozar de regímenes autonómicos, en la seguridad de que ninguna solapada intención se propone aprovechar las ventajas del Estatuto para maquinar contra la integridad de España. Pero entregar Estatutos a regiones minadas por el separatismo; multiplicar con los instrumentos del Estatuto las fuerzas operantes contra la unidad de España; dimitir la función estatal de vigilar sin descanso el desarrollo de toda tendencia a la secesión es, ni más ni menos, un crimen”.

“Todos los síntomas confirman nuestras tesis. Cataluña autónoma asiste al crecimiento de un separatismo que nadie refrena: el Estado, porque se ha inhibido de la vida catalana en las funciones primordiales: la formación espiritual de las generaciones nuevas, el orden público, la administración de justicia… y la Generalidad, porque esa tendencia separatista, lejos de repugnante, le resulta sumamente simpática”.

“Y el Gobierno busca fórmulas jurídicas. Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición”.

Són frases pronunciades per Pablo Casado, president d’un Partit Popular mutat cap la seva vessant més dura i ultramuntana? Doncs no. Potser algú podria pensar que, vista la contundència de les afirmacions, haurien estat eructades pels líders del partit d’extrema dreta anomenat Vox. Doncs tampoc. Els que fan una anàlisi política més profunda les podrien adjudicar a Albert Rivera, president de Ciutadans. Aquest darrer no les ha pronunciat.

El seu actiu principal és d’una altra índole: haver encès la metxa de l’enfrontament social a Catalunya, que ara tan hipòcritament denuncia. L'hemeroteca ens descobreix que aquestes frases, que trobem tan actuals, que formen part de la munició dialèctica de la crisi política que estem patint, que són armes llancívoles de la dreta més rància, no són pas d’un personatge actual. Varen ser pronunciades per José Antonio Primo de Rivera i, per aquells incrèduls, només cal que consultin els números dels dies 14 i 15 del juliol de 1934, de la publicació oficial de Falange Española.

Luís Miquel Pérez és historiador.

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Comentaris

Ganxet  14 de Febrer de 2019

Lluis

"quien te ha visto y quien te ve", eres una persona a la que admirava, no es pot canviar de camisa segons bufa el vent, o als interessos particulars.

Danone  11 de Febrer de 2019

Los representante políticos están demasiado alejados del ciudano

La brecha que existe entre los representantes políticos y los representados (el pueblo en general, o la sociedad plural), está demasiado alejada de la realidad.
Esa distancia con el tiempo ha crecido, sobre todo, por el mal funcionamiento de los partidos políticos.
Hay que recuperar la idea del interés común, incluso superando las diferencias ideológicas. Y eso no se ha conseguido. Pues los que no piensan como ellos son eliminados, o apartados sin más. Error que nos ha llevado a donde estamos.